Adicciones Psicológicas

¿Qué son las adicciones psicológicas?

Las llamadas adicciones psicológicas son un concepto nuevo; anteriormente se podía considerar a una persona simplemente extraña por tener una especie de fijación por estas conductas, pero con el paso del tiempo se ha podido descubrir que más allá de un gusto particular, es un problema serio que puede afectar la salud mental y física de quien la padece.

Las adicciones psicológicas se pueden definir como  un patrón de una conducta persistente, el cual puede estar caracterizado por el deseo o la necesidad de continuar una determinada actividad más allá de la voluntad propia de la persona; la tendencia a incrementar la frecuencia o la cantidad de veces con la que se realiza la actividad con el paso del tiempo; la dependencia psicológica de los efectos placenteros de la actividad. La diferencia entre una adicción psicológica y una adicción tradicional es que en éstas no hay sustancias químicas que se introduzcan al organismo; se crea una adicción a la conducta en sí.

Adicciones psicológicas que se producen en la sociedad actual

En la sociedad actual, las adicciones psicológicas han ido adquiriendo una mayor importancia, sobre todo porque cada vez, éstas han ido llamando más la atención de profesionales de la salud, que se encuentran más interesados en realizar investigaciones con el fin de ver cómo las conductas adictivas se desarrollan y evolucionan en la mente del afectado.

En el mundo actual, cada vez existen más prácticas que se pueden convertir en una adicción si se salen de control. Entre las adicciones psicológicas que se producen en la sociedad actual podemos mencionar la adicción al internet, a las nuevas tecnologías, a los móviles, a los videojuegos, al trabajo, al sexo, a las redes sociales y a las compras.

Adicciones psicológicas en en jóvenes y adolescentes

Una de las cosas más preocupantes de este tipo de adicción, es que los niños y jóvenes son de los más vulnerables, ya que son los más dispuestos a invertir parte de su tiempo en estas actividades. Las adicciones psicológicas en adolescentes, en muchos casos se han salido de control; estos pasan mucho tiempo utilizando las redes sociales, jugando videojuegos, y utilizando en líneas generales el teléfono móvil. En circunstancias normales, estas actividades no son dañinas; son un método interactivo de entretenimiento, el problema viene cuando dichas actividades interfieren con la vida diaria, y con las relaciones interpersonales de la persona.

Cabe destacar que las adicciones a sustancias químicas también tienen un componente psicológico bastante fuerte, por lo que puede llegar a confundir.

Adicciones psicológicas y las físicas

La mayor diferencia entre las adicciones psicológicas y las físicas es que en las adicciones físicas, el cuerpo nos demanda la sustancia, incluso cuando tenemos claro que no debemos seguir consumiendola; en las adicciones psicológicas, nuestra mente nos convence de que estaremos mejor si realizamos esa conducta.

El saber diferenciar entre una adicción física y una psicológica es muy importante para el tratamiento a implementar. Los problemas que vienen con una adicción física pueden desaparecer al cabo de semanas. Sin embargo, una adicción psicológica es mucho más difícil de tratar, ya que la persona está convencida de que no se está haciendo ningún daño real, lo cual puede dificultar la recuperación.

Tipos y ejemplos de adicciones psicológicas.

Los ejemplos de las adicciones psicológicas más comunes que podemos mencionar son sin duda las que involucran las redes sociales, ya que generalmente también incluyen una especie de disociación de la personalidad. Las personas se crean vidas completamente distintas dentro de la web, con el fin de sentir que sus propias vidas son mejores que lo que realmente son; generalmente este tipo de prácticas traen consigo que las personas empiecen a mezclar en su cabeza los detalles de su vida virtual, con su vida real, lo que generalmente causa problemas emocionales severos.

Otro ejemplo de adicción psicológica es la adicción al internet. Ésta causa que la persona sienta una necesidad permanente por estar conectado; el simple hecho de no tener acceso a internet por unas cuantas horas puede significar un aumento en los niveles de estrés, generando ansiedad y mal humor en general. Esto puede afectar tanto la vida personal de alguien, como también su entorno laboral, impidiéndole desempeñar sus actividades de forma correcta.

Un último ejemplo que vale la pena mencionar es la adicción a los teléfonos móviles. Es preciso destacar que la mayoría de los jóvenes sienten cierta dependencia hacia los teléfonos móviles actuales, sobre todo por la capacidad que estos brindan de estar conectado con todo lo que te rodea. Con solo un toque en la pantalla puedes saber lo que hace una persona al otro lado del mundo.

Los teléfonos móviles son especialmente adictivos gracias a la interactividad que ofrecen, así como también la capacidad de aparente control sobre todo lo que te rodea que también parece ofrecer. Estos aparatos permiten a los usuarios comunicarse oralmente y por escrito, ubicarse, recordar, programar actividades, guardar y enviar información, tomar fotografías, hacer vídeos, etc., por lo que si bien puede ser una gran herramienta cuando se le da el uso adecuado, también puede ser un elemento destructivo.